SEMANAS 7
Qué bonito es aprender, inspirarse, dejarse llevar por los sueños, es una odisea que nos traza muchos retos, algunos no tan sencillos pero que se le va a hacer, es el camino que decidimos tomar, sin retractos, ni arrepentimientos.
Hoy es 29 de agosto, la 7ma semana de en mi bitácora, me hubiese gustado bastante comenzar a escribir desde el primer día, cuando tome la decisión de no encerrarme en una oficina y trabajar por los sueños de otro, y aunque mi trabajo se fundamenta en ayudar a otros negocios y/o emprendedores como yo a alcanzar sus objetivos, estoy escribiendo mi propia historia  y eso me ha motivado a seguir haciendo esto, lo que amo.
He dejado atrás a mucha gente, mis prioridades se anteponen a cualquier otra idea de felicidad, entregue mi corazón y mi mente a la independencia de mis pasiones laborales, no se trata de ser un trabajador compulsivo, se trata de saber cuál es el foco y  mantener la concentración en el mismo. Es por esta razón que además de escribir un texto personal, contándoles sobre mis experiencias, me tomo el tiempo de indagar y encontrar el apoyo adecuado para que esta bitácora también se convierta en un camino de enriquecimiento cognitivo, cada vez que escribo, cada segundo invertido en este espacio, lo asocio con un tópico, como en este, donde me he encontrado con el bestseller Diario de un emprendedor de Joshua A. Aguilar, escritor y emprendedor catalán de padre guatemalteco que su corta edad (25 años) logro estremecer el corazón de muchas personas, motivándolos a tomar la mejor decisión de su vida, emprender.
Como Aguilar nos afirma, hay dos tipos de emprendedores: los que nacen y los que en el camino se dan cuenta que quieren serlo. De ahí se motivó al escribir este libro (de alguna manera me hace sentir afinidad por él, ya que es casi el mismo enfoque que yo quiero dar en esta bitácora); en su entrevista con la revista Entrepreneur nos comenta: “Me enfoqué en dejar de pensar en el dinero como una forma de conseguir lo que quería. Me di cuenta de que la parte importante de un negocio no es el dinero o la inversión que necesitas para empezar, sino cómo puedo ayudar a los demás con mi idea y cómo resuelvo sus necesidades”, comenta Joshua.
¡Me parece genial!
Es totalmente verídico, las ideas que enriquecen el conocimiento, la cultura, que ayudan y causan progresos sostenibles, son las ideas grandes (sin desmeritar).
Si quieren leer el libro de Aguilar, aquí les dejo el link.
¡Disfrútenlo!
Fuente: ENTREPRENEUR

 

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